En nuestro país hay una sobrepoblación enorme de animales sin hogar. Adoptar al que fue descartado es un acto de amor inmenso.
Gratitud que se nota: Un animal adoptado sabe que le diste una segunda oportunidad. Lo demuestra todos los días. No financiás la cría: Comprar sostiene la explotación de animales como mercancía. Adoptar la corta. Salvás dos vidas: La del que llega a tu casa y la del que ocupa su lugar en el tránsito.
¡Las vidas y el cariño no se compran!
La solicitud se completa con tu cuenta de la red de Mika. Es gratis y te lleva un minuto: así Mika te conoce antes de presentarte a un animal y podés seguir tu solicitud.