No lo toques, no lo persigas y no te lo quedes: un animal silvestre acorralado se defiende, y retenerlo es ilegal y le hace daño. Si está herido o en peligro, avisá a la autoridad de fauna de tu provincia o municipio; en la Ciudad de Buenos Aires, al 103 de Defensa Civil. Si es un murciélago, no lo toques y avisá a zoonosis: puede tener rabia.
Cualquier movimiento que no asustaría a un animal doméstico puede ser tomado como una agresión por una especie silvestre, y un animal acorralado se defiende. No intentes resolverlo sin asesoramiento: primero avisá a la autoridad.
Fijate si de verdad necesita ayuda. La recomendación de la Provincia de Buenos Aires es no quitar a los animales silvestres de su ambiente. Si no está herido ni en peligro, lo más probable es que no te necesite.
Si está herido o en un lugar donde corre riesgo, no lo agarres con las manos desnudas ni lo persigas. Avisá a quien corresponda y mantené la distancia mientras esperás.
Cada jurisdicción, la Nación y cada provincia, define su propia autoridad de aplicación de la ley de fauna. Estos son los canales verificados:
La Provincia de Buenos Aires llama "mascotismo" a tener un animal silvestre en casa, y explica que no es compatible con convivir con personas y animales domésticos. Los animales sufren carencias de alimentación, estrés y enfermedades, y pueden transmitir psitacosis, salmonelosis, rabia y parásitos. Según esa misma página, 9 de cada 10 animales capturados mueren antes de llegar a quien los compra.
Tampoco conviene darle comida o agua por tu cuenta. Aves Argentinas advierte que, cuando alguien rescata una cría sin conocimiento, puede hacerle daño, por ejemplo dándole comida inadecuada.
La Ley 22.421, de conservación de la fauna silvestre, declara de interés público a la fauna y dice que todos los habitantes de la Nación tienen el deber de protegerla. La caza, la captura y la destrucción de crías, huevos y nidos, y la tenencia, el tránsito y el comercio de fauna silvestre están sujetos a la ley y a sus reglamentos. La tenencia sin autorización se sanciona con multa y con el comiso de los animales.
La ley también prohíbe dar libertad a animales silvestres que están en cautiverio sin la conformidad previa de la autoridad de aplicación. Si tenés uno, no lo sueltes por tu cuenta: consultá a la autoridad de fauna. En la Ciudad de Buenos Aires, según el Ministerio Público Fiscal, la tenencia de fauna silvestre está prohibida salvo autorización. Los montos de multa del texto original están desactualizados: no te guíes por ellos.
En Argentina, los murciélagos, los perros y los gatos son los principales transmisores de rabia. Se transmite por la saliva, a través de una mordedura o si el animal lame una herida reciente en la piel.
Según el director de Conservación de Aves Argentinas, un volantón, que es un pichón que está practicando sus primeros vuelos, puede ponerse en altura cerca de donde se lo encontró, para protegerlo de los depredadores y de la calle. Para pichones muy chicos o lastimados, sugiere llevarlos a un centro de rescate, y desalienta que los rescaten particulares por falta de conocimiento, por ejemplo por darles comida inadecuada. Esto viene de una nota de prensa, no de una fuente oficial.
La Subsecretaría de Ambiente de la Nación es la autoridad nacional de aplicación de la Ley 22.421, y su Brigada de Control Ambiental recibe denuncias por tráfico ilegal de fauna. En la Provincia de Buenos Aires, la Dirección de Flora y Fauna recibe denuncias por tráfico o tenencia ilegal; sus canales están en su página oficial. Recomienda también no comprar animales silvestres en la vía pública ni en redes, y denunciar la venta ilegal. Para el maltrato en general, mirá cómo denunciar maltrato animal.
Contame dónde está, qué animal es y cómo está. No reemplazo a la autoridad de fauna de tu provincia, pero puedo orientarte. No pido dinero.
A la autoridad de fauna de tu provincia o a tu municipio. En la Ciudad de Buenos Aires, si el animal está en riesgo, al 103 de Defensa Civil. En la Provincia de Buenos Aires, a la Dirección de Flora y Fauna, cuyos canales están en su página oficial.
No sin autorización. La Ley 22.421 sujeta la tenencia de fauna silvestre a sus reglamentos y la tenencia ilegal se sanciona con multa y con el comiso de los animales. En la Ciudad de Buenos Aires está prohibida salvo autorización. Cada provincia tiene además su propio régimen.
No lo toques. Avisá al centro de zoonosis más cercano a tu casa para que un técnico lo retire y lo mande a laboratorio. Son señales de alerta que vuele de día, que esté caído, vivo o muerto, o que no pueda volar.
Si hubo una mordedura o el animal lamió una herida reciente, lavá con abundante agua y jabón, sin alcohol ni desinfectantes, y andá rápido a un centro de salud: el profesional evalúa la vacuna o la gammaglobulina. No hay una guía nacional consultada sobre el contacto sin mordedura visible: consultalo en el centro de salud.
Según Aves Argentinas, si es un volantón, que practica sus primeros vuelos, se lo puede poner en altura cerca de donde se lo encontró. Para pichones muy chicos o lastimados, conviene llevarlos a un centro de rescate, sin darles comida por tu cuenta. Es una recomendación de prensa, no oficial.
No por tu cuenta. La Ley 22.421 prohíbe dar libertad a animales silvestres en cautiverio sin la conformidad previa de la autoridad de aplicación, y la Provincia de Buenos Aires advierte que un animal retenido suele portar enfermedades y necesita rehabilitación antes de soltarse. Consultá primero a la autoridad de fauna.